Sujete el PowerBall con la yema de los dedos. De este modo, se pueden ejercitar los músculos de los dedos sin riesgo de sobrecarga. El rotor girará con más lentitud y la fuerza disminuirá en cuanto se reduzca la fuerza con la que se mueve el PowerBall.
Se trata de un ejercicio muy adecuado para escaladores, ciclistas de montaña y pianistas.